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jueves, 4 de diciembre de 2014

I love you just the way you are


   Cuando te escucho hablar, cuando te observo, veo el ser tan bello que eres. Pero no sólo por fuera. Veo tu alma. Tu corazón. Tan bonitos... Tu ternura, tu dulzura. Esa magia que tú y yo sabemos.
   Hay gente que no lo ve. Y es bonito observarte. Ese mundo interior tuyo tan bello y tanta elegancia y presencia por fuera.
I love you just the way you are...

jueves, 27 de noviembre de 2014

¡Sí se puede! A pesar de unos pocos...

Estoy un poquito harta de que se nos ningunee a los que sabemos que se pueden cambiar las cosas.
   Estoy un poco cansada de que se le dé liderazgo y poder de decisión a los que piensan que el dinero puede comprar la vida o incluso el amor. El dinero ha de ser una ayuda, un medio para nuestros propósitos, para que nuestros sueños sean realidad, no un destino en la vida, o un medio para pisar a quienes tienen realmente el poder de brillar.
   Estoy triste por que 4 miserables piensen que pueden pisar a quienes brillamos desde el corazón hacia afuera, y a quienes sabemos que cualquier cosa que nuestro corazón nos diga es la verdad, y nada más que la verdad.
   El brillo de lo material, jamás podrá con el brillo de humanos que trabajan para humanos, y aman con el alma.
   Sabemos que si nos amamos a nosotros mismos, y unos a otros, la abundancia viene de serie.
   Así que, a seguir soñando con los pies en la tierra. Que sí se puede! Con alegría, pasión, honestidad, integridad, fe y mucho Amor

domingo, 9 de noviembre de 2014

Amor y comprensión ante todo, por favor...

   En estos tiempos de cambio es necesario centrarse en el corazón. Hay demasiado caos (cosa natural cuando algo necesita tanta transformación), y mucha gente anda dando vueltas sin rumbo. Y lo que es peor, o quizá mejor para poder distinguir con claridad, se aumenta la diferencia entre seres humanos de corazón noble, limpio y sincero, y los que van queriendo robar las energías o comportamiento de los primeros, y encima no les dejan brillar en todo su esplendor, pensando que así dejarán de existir... Nada más lejos.
   Debido a estos cambios tan caóticos, a veces, sin darnos cuenta, podemos descargar nuestro dolor, impaciencia o rabia en quien más amamos y nos ama. No sólo podemos hacer sufrir con esa actitud a quien nos ama, sino que nosotros también vamos a sufrir viendo cómo sufren ellos, porque nuestro vínculo de amor es muy fuerte y sentimos lo que el otro siente (empatía).
   Pero también, del otro lado, si también nos conectamos con esa misma empatía a nuestro amor, podemos comprender que ha sufrido mucho y tiene miedo a volver a sentir ese dolor ahora, y quizá se siente perdido y desconcertado.
   Házselo saber con ternura, comprensión y mucho, mucho amor. Que le hace mucha falta... Y al mundo le hace falta gente como nosotros, que se ame de verdad.
  

miércoles, 30 de julio de 2014

Nuestros sueños son nuestros

   Siempre he creído que la felicidad que se siente en el corazón, por ejemplo, cuando se está enamorada, es bonito compartirla con los amigos o la familia. Pensando que van a sentir igual que una la felicidad tan inmensa que el alma tiene. Sobre todo cuando el amor es correspondido.
   Pero con el tiempo me fui dando cuenta de que no a todo el mundo le sienta igual cuando le cuentas que eres feliz. Algunas personas están celosas, otras sienten envidia, otras son tan incrédulas que quieren transmitirte esa misma sensación negativa.
   Así que, aún conservando algo de ingenuidad, que es muy buena para ver el mundo más bonito, decidí un día no contarle a todo el mundo los sueños que quiero compartir con quien amo. Siempre va a haber alguien que, de un modo u otro lo intentará estropear. No quiero decir que todo el mundo sea igual, por supuesto.
   Gracias por existir cariño, por quererme tanto y por dejarme quererte. Sigue creyendo en nuestra magia, nuestra conexión y nuestro amor. Yo lo hago siempre.

sábado, 12 de julio de 2014

Love is the Revolution

  Este mundo está cambiando, sin duda alguna. Y a una velocidad de vértigo. Y si nos paramos a observar un momento desde la mirada de un simple espectador veremos que se abre una brecha entre dos maneras de sentir, dos maneras de ver la vida.
  Una sólo basada en el deseo de tener dinero, cosas materiales, así porque sí. Trabajar hasta la extenuación para acumular ropa, coches, tecnología, cosas que puedan traernos la felicidad que no vemos dentro de nosotros, porque estamos distraídos. O quizá porque no estamos contentos en el fondo con nuestro verdadero yo y buscamos excusas para justificar nuestra presencia en el mundo.
  La otra, es la fuerza interior de los soñadores, los creadores de su propia vida. La fuerza de los valientes que se aman a sí mismos y se atreven a mirarse al espejo y decirse a sí mismos que empezarán a creer en su magia, que empezarán a realizar en sí mismos el cambio que quieren ver en el mundo. Aquéllos que creen en el Amor como revolución. En el Amor en todas las facetas de su vida.
   En el momento que hacen esa elección todo empieza a encajar en su vida con una precisión absoluta. Se llama sincronía. Armonía. Hacer milagros.
A hacer la revolución en el mundo a través del Amor.