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lunes, 21 de abril de 2014

Tu espacio, mi espacio, nuestro espacio.

   Hoy antes de irme a la cama estaba escuchando la canción November Rain y me fijé mejor en el estribillo:
"A veces necesito tiempo... para mi sólo/ a veces necesito tiempo... solo/todos necesitan algo de tiempo para sí mismos/ no sabes que necesitas algo de tiempo... sola"
   Y me ha dado por reflexionar sobre algo que siempre he tenido como una filosofía en las relaciones personales en general, no sólo las de pareja. Todos necesitamos un espacio para nosotros solos, un tiempo para pasar en soledad, momentos de reflexión, o de cuidarse a sí mismo, o para escuchar música, tomar un café, lo que sea.
   Incluso viviendo juntos, también está muy bien respetar esto en los demás, e incluso reclamarlo para nosotros mismos.
   Otra cosa que es muy bonita entre dos es compartir momentos de silencio entre dos: escuchando música, viendo un amanecer o puesta de sol, el mar, o mirarse a los ojos. Si se está a gusto, no deben ser silencios incómodos.
   Como conté en un post anterior, es muy bueno dejar pasar un enfado o mal momento en soledad, porque siempre tendemos a pagar con los que más queremos nuestros cruces o tormentas.
   Esta es mi forma de ver las cosas, amor. Espero que te guste. Buenas noches. Feliz vida.

lunes, 14 de abril de 2014

Fuera miedos. Vive con el corazón. Ama

   Los tiempos están cambiando. Cada vez más de nosotros estamos eligiendo vivir desde el corazón. Nos hemos deshecho de los malos momentos, de la gente tóxica, de los dramas, de los convencionalismos que ya no nos sirven para nada.
   Los cambios dependen de nosotros mismos. Si estamos incómodos o tristes con alguna situación de nuestra vida que ya no tienen razón de ser, y lo que es más, hay gente que nos obliga a ser quien no queremos ser, nuestra obligación con nosotros mismos es cambiar las cosas. Porque lo más importante es estar a gusto con uno mismo y con lo que nos dice el corazón, que es el hogar del instinto y la intuición, y que nunca, nunca se equivoca.
   Mañana es luna llena. Y además eclipse penumbral. Aprovechemos para echar todos nuestros miedos por la ventana, para ser valientes y vivir nuestros sueños, el amor de nuestras vidas. No nos dejemos chantajear por aquéllos que no nos ven como realmente somos, que no nos aman con el alma.
   Quiéreme como yo te quiero, de esta manera tan limpia, tan pura, tan grande. Porque así el amor reinará en el mundo, y todo será mejor.
   Fuera miedos, sobre todo si en el fondo (y en la superficie) sabemos que el cambio nos hará felices de verdad. Te amo.

viernes, 11 de abril de 2014

El Amor no duele.

   A veces una pregunta lanzada al aire de forma inocente, a otra persona puede revolverle muchas cosas por dentro. Ojo! Que eso no significa que se haya hecho la pregunta con maldad. No reprocho nada, al revés corazón.
   La vida te da muchas vivencias, muchas de ellas bonitas, claro, pero otras no lo han sido para nada. Yo he tenido de esas, y, aunque me han servido para aprender, ser mejor persona, amar la vida, y muchas más cosas, el resto de su función ya terminó. El dolor no sirve para nada traerlo al presente.
   Pues claro que he estado con alguien, he tenido más de una relación. Pero eso no significa que haya sido una experiencia bonita en alguna ocasión. Yo diría que al contrario, he sufrido mucho, incluso yo te diría que me han hecho sentir muy pequeña, poca cosa, que no valía para nada, por decirlo de una manera suave. Y tampoco merecían el título de amor de mi vida, ni siquiera el de pareja, por supuesto.
   No por estar antes en el tiempo una relación va a ser más importante que otra. Para nada. Y no todo el mundo vive el amor de la misma forma. Yo te he encontrado a ti ahora, y es ahora cuando reconozco el amor de verdad, sentir tantas cosas que no pude sentir, que pensaba que ya se me habían olvidado.
   Fíjate, lo bueno que tienen a veces las cosas dolorosas que te ocurren en la vida es que te vuelven un poco más sabia, más tranquila, más sensible a lo que no se ve.
   Te quiero, con todo el amor que me cabe en el corazón. Espero que entiendas las cicatrices que se quedaron ahí muy profundas, y que están curadas, pero que de vez en cuando se resienten cuando hay tormenta.
   Sé ahora, y en el fondo siempre lo he sabido, que el amor no duele. Ni darlo ni recibirlo. El tuyo me llega, muy tierno, dulce, mágico, profundo, auténtico. Gracias por existir cariño.
  

jueves, 10 de abril de 2014

Aprendiendo a volar.

   Estoy escuchando en la radio Learning to fly de Pink Floyd. Y me han venido muchos sentimientos a la vez. Estoy feliz de sentir un amor tan bonito. Y más aún, de que alguien sienta como yo. Que vea la vida como yo la veo, y que sienta la magia que puede haber viviendo la vida con los pies en la tierra.
   Me emociona que me veas como yo te veo y que me quieras como soy. Igual que yo a ti.
   Me emociona que sea real el amor que siempre he imaginado, que siempre he defendido.
   Pero de repente me he sentido desbordada. Me ha entrado un miedo enorme, como un polluelo que está en el borde del nido esperando a saltar y desplegar las alas para ponerse a volar. Nunca en la vida me han querido tanto y de una manera tan bonita.
   Una vez leí que no sólo hay que saber dar en la vida. También hay que saber recibir. Hay que sentir merecimiento.
   Después de todo lo aprendido, sé que es el corazón el que sabe de verdad, el que te conduce por el buen camino. Y tras muchos años, he aprendido a conocerme y a quererme a mí misma. Y por eso, después de secarme las lágrimas de un pollito asustado, pero emocionado e impresionado por el paisaje que se encuentra ante mi vista, pienso: ¿porqué no? Al fin y al cabo, ¿qué hacemos aquí en la tierra? Vivir y crear el amor. Y al igual que lo damos, tenemos todo el derecho del mundo de recibirlo.
  ¡¡ Pues a saltar y a volar!!

martes, 8 de abril de 2014

Los grandes amores.

   Los grandes amores se demuestran con los pequeños detalles, que no son tan pequeños, por otra parte. La música habla cuando el amor es tan grande que no se puede expresar con palabras. Y yo escucho tus palabras a través de la música. No te vayas. No me dejes sola en este mundo que aún se resiste a vivir con Amor en mayúsculas. Te quiero tanto que se me desborda el corazón, me late a mil por hora. Tengo mariposas en el estómago. A veces me emocionas tanto que lloro hasta por la calle. No de tristeza, de alegría. Es tan grande lo que siento que doy gracias a cada instante. No sé si estoy dándote tanto como tú a mí. Pero te aseguro que tengo tanto amor que darte... Te amo. Buenas noches. Gracias por estar ahí siempre.